«Tully», el posparto y el mundo

Ficha técnica

DIRECCIÓN: Jason Reitman

GUIÓN: Diablo Cody

PROTAGONISTAS: Charlize Theron, Mackenzie Davis, Mark Duplass y Ron Livingston

PAÍS: Estados Unidos

ESTRENO: 20 de abril de 2018 (EE.UU.)

Argumento

Tully es una niñera nocturna que ayuda a Marlo durante su duro puerperio. Su hermano le había hablado de las niñeras nocturnas antes de que Marlo tuviera a su tercer bebé y le había dicho que él le regalaría sus servicios. Marlo rechazó el regalo pero se lo piensa cuando ve que su vida es un desastre tres semanas después del nacimiento de su tercer hijo.

El trabajo de Tully es básicamente cuidar de la bebé mientras la madre duerme y llevársela cuando le toca tomar el pecho. Por la mañana se va y no vuelve hasta la noche siguiente. Tully, sin embargo, asume otras tareas como la limpieza de la casa y cocinar cupcakes. Además se convierte en confidente de Marlo y le hace apoyo en el tránsito del posparto. Suena ideal, ¿verdad?

Marlo recibe a Tully con un poco de recelo. Tully representa juventud, belleza, espontaneidad… tiene todo el futuro por delante y lleva una vida típica de joven de veintipocos. Marlo echa de menos aquella etapa de su vida y, aunque se vincula fuertemente con la niñera, le tiene envidia: ella desea recuperar la belleza y capacidad de seducción que tenía años atrás, la posibilidad para hacer planes alocados y espontáneos…

Marlo se siente sola, frustrada, agotada… Tiene una imagen de la maternidad ideal que no se corresponde con su realidad.

Si has leído hasta aquí, te diré que esta reseña podría ser mucho más jugosa, pero haría un spoiler y me imagino que te gustará ver la película y saber qué tiene de especial. Porque tiene, y mucho, de especial. Hasta aquí puede parecer que es una película dirigida a un público femenino con interés por la maternidad. Y lo es, pero también es un mensaje para la pareja y todo el entorno que rodea a una madre reciente.

Miremos un poco más allá

Puede parecer que la lección explícita del film es que el posparto es muy duro y que todo mejora si puedes pagarte una niñera que te lo haga todo, pero no nos quiere decir esto. En mi opinión, la lección va más allá.

En primer lugar, pone sobre la mesa el tema de los trastornos mentales en la etapa perintal (concepción-embarazo-parto-postparto). En una etapa en la que se supone que debemos ser la mar de felices porque hemos cumplido nuestro sueño de la maternidad, resulta que hay miedo, angustia, agotamiento, sufrimiento, estrés, soledad, depresión…

¿Cómo es posible?

En parte, porque no estamos hechas para criar en soledad. Marlo, como tantas y tantas mujeres en el posparto, pasa todo el día sola haciéndose cargo de tres criaturas. el marido, cuando llega del trabajo, sólo se dedica a dormir y jugar a videojuegos.

Y ya que estamos, le toca el turno al «marido». El marido de Marlo vive la paternidad un poco de lejos y de mucho más lejos se mira todas las responsabilidades del hogar (de tan lejos se lo mira que ni siquiera se hace responsable de la seguridad de los hijos). Su función principal es llevar un sueldo a casa y del resto ya se encarga Marlo. Este puede ser el patrón general implícito de muchas familias que, por circunstancias mil, se ven obligadas o deciden funcionar así.

Evidentemente, no todos los hombres delegan toda esta responsabilidad sólo a las mujeres, pero sí hay implícita en nuestra sociedad la idea de que el cuidado del bebé es sólo responsabilidad de la madre. Y quien cuida de las madres? Esta película quiere ser una llamada de atención para que los padres se impliquen más tanto en el cuidado del bebé como de la madre.

En tercer lugar, también entra en juego el ideal de maternidad y feminidad que impera en nuestra sociedad patriarcal (nos guste o no, es así) que nos dicta que debemos ser madres, y una vez lo somos, debemos ser unas madres perfectas: guapa, sexy, que haya recuperado la figura en un «plis», disponible para los hijos y para el marido, que haga cupcakes, que tenga la casa ordenada, que cocine maravillosamente, que se mantenga joven y que se sienta realizada con lo que hace. Marlo anhela todo esto…

…Pero también anhela la juventud pasada. Recuerda a menudo su vida de soltera y eso le llena de amargura y resentimiento. Y es que Marlo no ha hecho su propio duelo, no se ha despedido de la Marlo que fue y que no volverá a ser nunca más. Tarde o temprano todas pasamos una especie de duelo en que nos damos cuenta de que no volveremos a ser las mismas. En ese momento seguramente no nos damos cuenta de que somos una versión más completa, más inteligente, con más recursos, con más capacidad de respuesta, más habilidades que antes: una mejor versión de nosotras mismas. Todo llegará, es un proceso pero hay que ser conscientes de que este duelo se debe transitar o nos pasará factura más adelante. A Marlo le pasa factura en el segundo posparto y también en el tercero.

Las circunstancias personales de la protagonista de la cinta tampoco ayudan: el marido no parece disponer de muchos días de permiso de paternidad, el segundo hijo tiene graves problemas de aprendizaje y la escuela les pide que paguen ellos los apoyos que necesita, no disponen de mucho familia para apoyarse… No da mucha envidia la sociedad americana en relación al cuidado de la maternidad y de la educación, no…

En este sentido, aquí también hay mucho camino por hacer, que no se reduce al hecho de igualar las bajas de maternidad y paternidad. Estoy de acuerdo que es un principio, pero ni de lejos se aproxima a lo que las madres y los bebés necesitan en realidad y de forma urgente. No soy partidaria de obligar a ninguna mujer a hacer un permiso que quizás no desea, pero espero que en un futuro podamos escoger de verdad como queremos vivir los primeros años de vida de nuestras hijas e hijos.

Mira la película con tu pareja, tu madre, los suegros, amigas…

Recomiendo esta película a todas aquellas parejas que próximamente serán madres y padres, ya sea el primer, segundo, tercer… hijo o hija. A las parejas que serán padres por primera vez se la recomiendo para que se hagan una ligera idea de lo que supone un posparto y la crianza de un bebé los primeros meses, para que empiecen a pensar con qué apoyos cuentan y puedan organizarse apropiadamente, de manera que ambos puedan disfrutar más de la etapa.

A los que ya son padres y repiten, les recomiendo ver el film para recordarles que no se confíen; cada bebé es diferente y las circunstancias y vivencias respecto al anterior posparto pueden cambiar. Es necesario que los miembros de la pareja hablen mucho y se coordinen, porque hay otros hijos que los necesitan. Es necesario también que busquen soporte, que pidan ayuda y que compartan sus preocupaciones con el entorno, ya sea familia y amigos, ya sea el personal sanitario.

Un 15% de mujeres sufren depresión posparto, y un 35% presentan síntomas. Son datos nada despreciables: una de cada tres mujeres puede estar en grave peligro de sufrir una seria enfermedad que afecta a su vínculo con el bebé. Es para tomárselo en serio.

Para terminar, sólo incidir en la necesidad de que tomemos conciencia madres, padres y entorno inmediato de las embarazadas de la necesidad de recibir y ofrecer apoyo. Apoyo del de verdad: el tupper de la cena, recoger a los niños, llevar el pan, planchar la ropa, regalar unos días de asistente del hogar, regalar nuestro tiempo, nuestra compañía, nuestra comprensión y ayuda.

Esto son regalos útiles para un bebé y su madre.

Comparte en las Redes Sociales:

Dejar un comentario