Embarazo y pandemia: cómo podemos gestionar la incertidumbre

La situación de pandemia se alarga más de lo que pensábamos y empezamos a notar cierto cansancio psicológico efecto del confinamiento al que nos debemos someter. Eso si con suerte no hemos pasado la enfermedad y si nadie cercano no la ha tenido que sufrir…

En el caso de las mujeres embarazadas sabemos que hay un mayor grado de ansiedad en circunstancias normales. Pero este grado ahora se eleva derivado de la incertidumbre que supone no saber si pueden ir a sus controles, no saber a ciencia cierta si han pasado la enfermedad o si son portadoras sin saberlo, no saber cómo irá el parto y del peligro que comporta ahora tener que estar ingresada en un hospital…

En resumen, si de por si el embarazo es estresante por todo lo que conlleva, tener que pasarlo en este contexto es sin duda todo un reto para cualquiera. Cada una lo vivirá en función de sus vivencias, su experiencia, sus características de personalidad y su contexto personal y social. Lo que está claro es que ahora más que nunca las mujeres embarazadas deben hacer un esfuerzo para autocuidarse y que el entorno se lo debe poner lo más fácil posible para disminuir la ansiedad.

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Hace un par de semanas publiqué un post sobre laatención al parto en tiempos de coronavirus donde hago una recopilación de las recomendaciones que han hecho organismos oficiales como la OMS, la IHAN de UNICEF o el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña. Puedes hacerle una lectura y encontrarás recursos que te serán de ayuda.

En este post os presento una serie de consejos y propuestas para el autocuidado emocional de la madre embarazada ante la incertidumbre, pero va dirigido también a las personas de su entorno que son quien tiene que cuidar de ella.


Cuidar el cuerpo

  • Sigue las recomendaciones y medidas de prevención que determinen las autoridades sanitarias, pero procura no tomar más precauciones de las necesarias. No te hará estar más segura ante un posible contagio y, en cambio, alimentará tu miedo y la de los que te rodean, sobre todo si tienes otros hijos.
  • Si tienes consultas a realizar respecto a tu embarazo, no dejes de hacerlas si las consideras importantes. No te quedes con dudas que te pueden resolver llamando a tu CAP o a tu comadrona.
  • Mantiene tus rutinas diarias y haz vida normal en la medida de lo posible: Intenta mantener unos horarios de sueño razonables, y también unos horarios de comidas así como una dieta equilibrada.
  • Esto es extensivo a las actividades de recreo que realizabas con anterioridad al confinamiento. Es decir, si los jueves de 6 en 7 de la tarde hacías yoga prenatal, procura mantener esta rutina a través de vídeos online o simplemente poniendo en práctica lo aprendido. Si no puedes hacer la rutina como hasta ahora, algo altamente probable, procura planificar tu día y la semana a fin de encontrar espacios de autocuidado y recreo personal.
  • Realizar un poco deactividad física en casa te resultará positivo. Hay muchas propuestas de actividades físicas estos días en las redes. Sin embargo, procura hacer actividad física dentro de tus posibilidades, tiempo y costumbres. Si no sueles hacer deporte, no es momento para hacer grandes esfuerzos. Si tienes una pelota de pilates, prueba de sentarte y mover la pelvis en círculos o haciendo la forma de un 8, a mí me iba de maravilla…
  • Puedes aprovechar, si puedes y te apetece, para realizar actividades placenteras que nunca tienes tiempo de hacer (y que después del parto tampoco tendrás tiempo de hacer muy probablemente): cocinar, dibujar, coser, tejer, tocar un instrumento, leer,… O también puedes descubrir nuevas formas de ocio que te sean placenteras: pintar mandalas, hacer un baño de espuma, cup cakes… deja volar tu imaginación…
  • Busca tiempo para disfrutar de tu barriga: acaríciala, píntala, muévela… aunque estés deseando que el embarazo termine. Sobre todo si sabes que será tu último embarazo, pero si no piensa que al bebé le quedan pocos días de estancia en el spa y esto no se repetirá más.
  • Regala a tu cuerpo momentos placenteros y de relajación. Tu bebé vive en una burbuja ajena al exterior y para él o ella tu placer es su placer. Si te apetece un baño de espuma calentito, no te quedes con las ganas; si te apetece bailar, ¡genial!
  • Descansa todo lo que te apetezca. Tu energía tiene un límite.

Cuidar la mente

  • Utiliza el sentido del humor. El humor es una emoción que te ayudará a mantener el miedo a raya. En tiempos de incertidumbre debemos saber que también podemos reír.
  • Tenemos queagradecer lo que tenemos y lo que sí podemos hacer. Piensa en todas las cosas positivas y agradables que tienes a lo largo del día y descubrirás un montón de fuentes de placer que tenemos tan normalizadas que ya no nos acordamos del bienestar que nos aportan: un rayo de sol en la cara, ver las hojas nuevas de los árboles moverse, el beso de buenos días, el café caliente de la mañana… hasta la comodidad de tu colchón cuando te vas a dormir.
  • Reconoce tus sentimientos y acéptalos. Como dice un sabio «cuando llueve, deja que llueva», es decir que tenemos que aceptar los cambiantes estados de ánimo que sobrevienen ahora y no intentar otorgarles significados causales. Todos vivimos en la incertidumbre estos días y es razonable que nuestros estados de ánimo varíen a lo largo del día.
  • Si lo necesitas, comparte tus pensamientos y sentimientos con las personas más cercanas a ti, pero sin dejar que colapsen la conversación ni la mayor parte del tiempo de tu día.
  • Infórmate bien, utiliza canales de información oficiales o contrastados. Es una buena idea limitar los momentos de conexión con las noticias a dos veces al día.
  • Evita la sobre-información, estar permanentemente conectada no te hará estar mejor informada y, por el contrario, aumentará tu sensación de riesgo, la ansiedad y la angustia de forma innecesaria.
  • Ten cuidado con las redes sociales, no creas todo lo que se comparte, hay mucha información falsa corriendo por las redes que a menudo sólo aportan angustia y miedo. Sé que hay filtraciones y que hay fake news que finalmente han sido ciertas con el paso de los días, pero anticiparse en exceso y preocuparnos por lo que no podemos resolver ni controlar no nos aporta ni información ni serenidad, sino todo lo contrario.
  • Perdónate y ten compasión de ti misma si no llegas a todo lo que te gustaría hacer. Estos días nos llegan miles de actividades y propuestas para hacer nosotros o para hacer con los niños y no nos da la vida para todo. Esto te puede hacer sentir frustración. Pregúntate «¿qué puedes hacer tú ahora en esta situación?»Es probable que la respuesta sea quedarte en casa y cuidarte, que es exactamente lo que tienes que hacer. Si tienes que centrarte en tu trabajo, en caso de que puedas realizarla desde casa, este es el mejor servicio que puedes hacer ahora. Y en cualquier caso, recuerda que estás gestando una nueva vida (¡o dos!) y no hay mayor aportación a nuestra sociedad.
  • O tal vez has tenido que dejar de hacer algo que tenías agenda para estas fechas y que esperabas con ilusión, como un viaje. Es normal, esperable y razonable sentirte frustrada. No te maltrates, acéptalo y libera la rabia que te pueda provocar. Y luego piensa que ahora debes posponer el deseo y que llegará tarde o temprano.
  • Si algo te angustia especialmente, trata de resolverlo si es posible. Si no es posible deberás hacer un esfuerzo mental para posponerlo y resolverlo cuando sea posible. Si es algo que tú no puedes resolver, angustiarte en exceso será contraproducente para ti. Tienes que saber dónde pones tus energías y racionarlas, delégalo en otra persona, di de manera asertiva que ahora no puedes asumirlo… porque es verdad: tu tarea principal en este momento es cuidarte.
  • Habla a diario con tu bebé, ya sea en voz alta o con tu pensamiento. Esto es sumamente importante si estás angustiada por la situación; explícale cómo te sientes, a qué tienes miedo y que no está relacionado con ella o él, que no es responsable y recuérdale que la quieres mucho. Puede parecer estúpido pero los bebés en el vientre materno captarán tus emociones a través de las hormonas que deja pasar la placenta y a través del latido de tu corazón.
  • Cántale canciones dulces a diario. Esto también es muy importante si estás nerviosa; canta melodías a tu et relaxina, que te transporten a momentos felices. Si lo haces a diario, cuando nazca comprobarás que reconoce la canción cuando le cantes y se calmará, ¡es como magia!

Tener cuidado de los demás

  • Evita compartir rumores e informaciones falsas. Comparte solo las informaciones relevantes y procura no hacerlo en caliente. Piensa si realmente aportan algo de valor a quien la recibirá.
  • Evita hablar permanentemente del tema y adelantarte a hipotéticas catástrofes, hay muchas otras cosas que requieren su atención aquí, en este momento.
  • En casa, encuentra espacios para estar en soledad, en silencio, meditar… son 24 horas al día con las mismas personas y puede ser agotador… En mi casa aprovechamos los diferentes ritmos para poder tener un tiempo en soledad: mi marido suele despertarse temprano por la mañana y encuentra la casa en silencio, en cambio yo soy más dormilona y me voy a dormir más tarde, de manera que mi ratito de silencio es bien entrada la noche, cuando todos duermen.
  • Mantén el contacto con familiares y amigos a través de videoconferencias, mensajes escritos, de voz… siempre que sean relaciones que no te aporten más angustia, claro. Tus familiares y amigos también viven esta incertidumbre, conectar con ellos os ayuda de forma mutua. Si tienes familiares cercanos que se angustian con facilidad, sería bueno mantener el contacto pero limitándolo a una llamada diaria. Puedes reservar un rato al día (o bien cuando te apetezca) para contactar con alguien que hace tiempo que no ves e interesarte por su situación. Mantén la relación con las personas que te hacen sentir bien.

Si tienes otros hijos o hijas

  • Si ya tienes hijos, esto de encontrar espacios para ti misma puede resultar más complicado… o incluso puede sonar surrealista. En función de la edad de las niñas y niños podemos esperar un poco más de autonomía en esto de la gestión del tiempo libre. Quizás puedes incluirlos en algunas actividades de autocuidado como escuchar música tranquila o tomar el sol o que te pongan crema en la barriga, bailar… Quizá podéis aprovechar para hacer una sesión de fotos casera con la barriga y pintura de manos. Puede ser un bonito recuerdo dentro de un tiempo.
  • También los puedes incluir en las rutinas de hablar al bebé y de cantarle canciones, o si tenéis que montar su cuna u ordenar su ropita. Esto ayudará de paso en la etapa de adaptación que vivirán, una vez el bebé haya nacido.
  • Hay que tener en cuenta que la mayoría de criaturas son muy sensibles a los estados anímicos de sus padres y, si os ven agobiados, nerviosos o angustiados, ellos responderán de la misma manera porque entenderán que hay una fuente de peligro. Por eso es muy importante la gestión que los adultos hagamos de la información que recibimos y de la información que facilitamos a los pequeños. Si los veis nerviosos, preguntaos cómo estáis vosotros primero.
  • Dedícales ratos de juego. Cuando nazca el pequeño o pequeña será más difícil encontrar estos ratos y ahora podéis aprovechar este tiempo extra. También podéis hablar de cómo serán los juegos cuando la hermanita o hermanito pueda participar, y hacer otros planes.
  • Con los niños es aún más importante mantener unas rutinas de sueño y comidas por qué no tienen tanta conciencia del tiempo y las rutinas los ayudan a organizarse mentalmente en lo que pueden esperar que pasará después o antes de comer, de merienda, de cenar… Así también reduciremos su incertidumbre.
  • En función de la edad y el carácter de las criaturas, podéis organizar un horario (escrito si saben leer, o con símbolos y dibujos si son más pequeños) para que puedan anticipar que harán ese día, dejando cierto margen a la improvisación y el cambio. En este horario sería bueno plasmar actividades educativas y otras de recreo, con tiempo libre para distraerse de la manera que les apetezca.
  • Mantened el contacto con personas de su entorno habitual a través de videoconferencias de manera que puedan conectar con el exterior y mantener los vínculos.
  • No les mintáis, mantenedles informados pero regulando el flujo de información que les llega, así como el tono. No les deis más información de la necesaria. Ayudadles a contextualizar y filtrar las informaciones que reciben por otras fuentes, como amigos, familia, radio, televisión, sus redes sociales…
  • Estad atentos a sus dudas y preocupaciones y responded a sus preguntas a medida que vayan apareciendo, siguiendo su ritmo con explicaciones comprensibles y adaptadas a su nivel de comprensión.

Probablemente hayas leído antes algunos de estos consejos. Aunque algunos hayan sido repetitivos no quería dejar de escribirlos aquí para recordar su importancia. He intentado hacer una recopilación de ideas genéricas, al tiempo que específicas para el embarazo, pero es imposible recoger la gran diversidad de situaciones que se pueden dar estos días extraños.

Si te apetece, puedes dejar en los comentarios tus trucos para gestionar la incertidumbre de estos días, seguro que le servirá a otra mujer embarazada!

Si te está costando demasiado mantener la calma, si tienes miedo al parto, si tu situación no tiene nada que ver con lo que expongo aquí, si tus circunstancias hacen más difícil el embarazo quizás necesitas una ayuda que no se puede proporcionar en un post. Puedes contactar conmigo y podemos hablar para orientarte.

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