Exogestación: ¿qué necesita un bebé? (parte I)

El ser humano cuando nace es muy dependiente e inmaduro. Sólo puede respirar por sí mismo y llorar para pedir protección, calor y alimento. El alimento lo recibe del pecho de la madre, el calor también mientras es amamantado y mientras es llevado en brazos. Tener alimento y calor le harán sentirse seguro y querido.

Esto que es tan evidente, a menudo nos sorprende cuando nos convertimos en madres: ¿cómo es que el bebé depende tanto de mí? ¿Cómo es que no me puedo alejar ni un segundo que ya llora? ¿Cómo es que si me alejo me siento mal? ¿Y cómo es que si lo hago me siento aliviada? (Bien, esto ya sería otro tema…)

Sentirse bien es una necesidad básica de un recién nacido: necesitan sentirse calmados y regulados, alimentados, limpios y calientes. Pero esto no siempre es tan sencillo como parece… Se podría pensar que una vez alimentados, cambiados y abrigados deberían tener suficiente, pero la realidad es otra en la mayoría de los casos.

En este post hablaremos sobre el concepto de exogestació y lo que implica para el bebé y la madre.

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¿Qué necesita un bebé?

Quizás tu bebé es tranquila, se duerme enseguida, casi no llora y te deja ratitos de tranquilidad para ti. Me alegro mucho por ti y por ella, porque los bebés así son una excepción. O mejor dicho, lo que en general hace un bebé es reclamar lo que espera por naturaleza. El problema es que socialmente nos han condicionado para esperar que los bebés coman y duerman y cuando no es del todo así nos sentimos sorprendidos y confusos. ¿Qué estamos haciendo mal? Nada. Tu bebé es normal y tú lo haces tan bien como puedes.

Tu bebé es normal y tú lo haces tan bien como puedes

La mayoría de bebés necesitan contacto y proximidad para sentirse seguros y regulados, por eso el mejor lugar es junto a su madre (preferentemente en contacto con ella) porque es el lugar donde recibe calor, alimento y protección. No olvidemos que durante el tiempo que ha pasado en el vientre materno la conexión madre-bebé ha sido continua y no ha dejado de recibir alimento a través del cordón umbilical.

La exogestación asegura una continuación de los estímulos que el bebé recibía en el vientre materno una vez ha nacido, y le facilita la adaptación al medio aéreo de una forma paulatina y respetuosa con su desarrollo. No podemos esperar que un bebé se adapte a la vida extrauterina de un día para otro. Han sido nueve meses en un entorno de protección y en el medio aéreo todo es nuevo. En palabras de Jean Lidloff:

«Un bebé continuum desde el momento en que nace está siempre en contacto con el cuerpo de alguien. (…) La mayor parte del tiempo está durmiendo, pero incluso cuando duerme se acostumbra a las voces de su familia, a los sonidos de las actividades que ésta lleva a cabo, (…) a los ritmos del día y la noche, a los cambios de textura y temperatura de la piel de la madre, y a la segura y correcta sensación de ser sostenido por un cuerpo vivo. Sólo sentiría su apremiante necesidad de estar ahí si lo apartaran de ese lugar.»

Jean Liedloff, «El concepto del continuum. En busca del bienestar perdido».

Los recién nacidos tienen necesidad de contacto, de afecto, de sostenimiento y contención por su condición de mamífero y ser social. Sin embargo, no tienen capacidad para razonar porque su cerebro no ha finalizado su desarrollo, por tanto no entienden de pasado, o futuro : para ellos todo es presente y sienten que sus nuevas necesidades, que invaden todos sus sentidos, deben ser cubiertas inmediatamente.

Vínculo de apego, lactancia materna, el fenómeno de la impronta, sincronización madre-bebé son mecanismos que aseguran la supervivencia del bebé y por tanto la continuación de la especie. La madre y su conducta materna resulta pues esencial para la supervivencia del bebé y de la especie.


¿Qué es la exogestación

Dado el estado de dependencia al nacer del cuerpo de la madre y de la sensibilidad materna hacia el bebé, se conoce la etapa como EXOGESTACIÓN, una gestación externa, ya fuera del útero pero que reconoce esta inmensa dependencia del bebé de su madre principalmente, pero también de su padre.

La exogestación es el período de aproximadamente nueve meses posteriores al nacimiento durante los que el bebé completa su maduración fuera del útero pero en contacto estrecho con la madre, que le proporciona alimento, calor y seguridad, efectuando pues una función fundamental para el desarrollo físico, neuronal y emocional del bebé. La maduración del bebé es paulatina y se considera que termina la exogestació cuando es capaz de desplazarse de forma autónoma.

Ibone Olza, psiquiatra perinatal experta, lo define así:

El periodo postnatal temprano puede ser considerado como una gestación extrauterina. Son casi otros nueve meses, hasta que el bebé gatea o se incorpora, en los que necesita contacto corporal estrecho con su madre (...) Todo ese tiempo una serie de sistemas corporales seguirán regulando la interacción mutua de forma sincrónica: la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la liberación de proteínas y el estado endocrino del recién nacido, todo sucede bajo la supervisión del cuerpo de la madre. (...) El bebé, su salud y su cerebro se desarrollan idealmente en contacto estrecho con la madre.

Ibone Olza, «Parir».

La díada madre-bebé

Durante este periodo, la madre también se beneficia física y emocionalmente, ya que ambos se necesitan mutuamente. La lactancia y el contacto aumentan la oxitocina que ayuda a intensificar la unión con su bebé y la disposición hacia él.

Estas conductas de sincronización y vinculación se producen gracias a lo que Nils Bergman denomina «comportamientos neuroendocrinos altamente conservados», que podríamos traducir como conductas instintivas orientadas a preservar nuestra especie. Y es que, aunque no seamos conscientes, los bebés humanos esperan al nacer lo mismo que hace miles de años:

«Estar en brazos de su madre es para él el lugar esperado, en lo más recóndito de su ser sabe que ese es su lugar, y lo que experimenta mientras está en brazos es aceptable para su continuum, satisface sus necesidades actuales y contribuye adecuadamente a su desarrollo.»

Jean Liedloff, «El concepto del continuum. En busca del bienestar perdido».

Muchos bebés deben estar en contacto continuo con su madre porque sino lloran. Si lo pensamos un momento resulta evidente: junto a ella se sienten en un ambiente seguro por su olor, su voz, el latido de su corazón y porque pueden recibir alimento de forma continua. Pero además, y esto ya no es tan conocido, cuando la madre tiene en brazos al bebé suceden cosas tan fantásticas como estas. La madre contribuye a regular sus funciones y ritmos biológicos básicos como:

  • el ritmo cardíaco
  • la tensión arterial
  • los ciclos de sueño y vigilia
  • la temperatura
  • la respiración
  • la química cerebral (adrenalina, oxitocina…)
  • el estado anímico

No es extraño pues que Nils Bergman asegure que «lo peor que le puede pasar a un bebé es que lo separen de la madre» porque «todo lo que hace y no hace un bebé no tiene sentido si no lo entendemos desde el cuerpo de la madre«: «el cuerpo de la madre es su hábitat natural».

¿Quieres decir que tengo que tener todo el día el bebé encima?

La ciencia dice que el mejor lugar donde puede estar un bebé es en contacto estrecho con la madre, pero esto no quiere decir que no puedan estar en contacto con otras personas… Obviamente, tú necesitas cubrir tus propias necesidades, y por eso es aconsejable no pasarse el día sola con un bebé, sino acompañada y cuidada. Si no es muy complicado cuidar de una criatura, de una misma y mantener la mente clara.

Este post tiene el objetivo de explicar porque los bebés reclaman tanto los brazos y tienen tanta preferencia por la madre, para que los podamos atender y comprender. Pero no pretende que ninguna madre o padre se sienta forzado a tener a su bebé en contacto si alguno de los implicados no lo disfruta , este es el camino más fácil para tener una maternidad o paternidad poco satisfactoria. Para evitarlo, es necesario que tú busques tu propio equilibrio, lo que a vosotros os funcione mejor teniendo en cuenta tanto las necesidades del bebé como las tuyas..


(Continúa en Exogestación: sincronia mare-bebé, separación y compensación)



PARA SABER MÁS:

https://saludmentalperinatal.es/diez-cosas-mundo-deberia-saber-los-bebes/?fbclid=IwAR0sspQoZa4nlZSOM8e7_tpbMU54NNq120nddEe-WaUJjhZhL7rn3_t9jt8

Nils Bergman: «Restaurando el paradigma original»

Referencias:

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