El padre tampoco está preparado para el posparto…

El pare (la pareja) también puede sentirse bastante desubicado en esta etapa. Aparentemente el bebé sólo necesita la madre y la madre sólo necesita el bebé y dormir…

con nuevo decreto ley sobre el permiso de paternidad, que se irá ampliando con el tiempo, las parejas que serán padres próximamente tendrán la oportunidad de pasar más tiempo con sus bebés y con las nuevas madres. Por lo tanto, deben estar preparados para asumir este rol y aportar lo mejor de sí mismos para que la transición de pareja a familia (o de familia de tres a cuatro y sucesivas situaciones…) sea ​​más sencilla.

Se dan varias situaciones en el posparto en el caso de los hombres (parejas en general) a tener en cuenta y de las que se habla poco, o no se habla, en los cursos de preparación al parto habituales.

¿Dónde queda él? ¿Qué puede aportar? ¿Quién cuida, al padre?

El padre debe ser el principal soporte físico y emocional de la madre, por eso debe tener mucha sensibilidad hacia ella, recordarle a menudo cuánto la quiere y admira y ocuparse de todo lo pesado de la casa. No debe preocuparse ahora de su vínculo con el bebé, lo irá construyendo poco a poco con el tiempo. Esto no quiere decir que se tenga que apartar y dejar solos madre y bebé; no quiere decir que no pueda hacer cosas con su bebé. Todo lo contrario! Puede hacer de todo! excepto darle el pecho. Este es un margen muy amplio de cosas. Si el padre aprende a portear, puede realizar muchas tareas con su bebé cerca, facilitando que la madre descanse un rato y favoreciendo la creación de este vínculo con su bebé.

Otra tarea importante del padre en el posparto es hacer deescudo protector ante aquellos comentarios, consejos, advertencias indeseadas, ya sea provenientes de familiares como de profesionales. A veces vale la pena decir que sí con una sonrisa y dar media vuelta de forma educada, pero en otras ocasiones hay que hacer frente y decir que lo decidiréis vosotros como padres competentes que sois. Os aconsejo leer y leer hasta construir un criterio propio. Tenemos la tendencia a repetir los patrones de nuestros padres y ellos lo hicieron lo mejor que supieron en su tiempo y con sus medios. Ahora vivimos en la era de la información, todo ha cambiado mucho y podemos mejorar lo que hicieron nuestros padres por nosotros, con el mismo amor y la misma buena voluntad.

En el ámbito de la intimidad de la pareja, no hay que presionar la mujer ya que puede tener molestias o simplemente no tener ganas de mantener relaciones sexuales por cansancio o porque ahora mismo sus hormonas mantienen su líbido bajo mínimos. La mujer en el puerperio puede no reconocer su propio cuerpo y sentirse poco deseable. Hay que entenderlo y buscar otras formas de expresar el amor y el interés en el otro: un beso, una caricia, un masaje, un detalle y mucha ayuda y comprensión será la mejor manera de expresarle que aún sientes interés por ella y que la amas. Con paciencia y tiempo todo llegará.

En el caso de un parto difícil, muy intervenido o en casos extremos, donde se ha sufrido por la vida de la madre o del bebé, el padre también puede sufrir depresión posparto o incluso trastorno de estrés postraumático. Hablaremos de este tema en otro post, pero no quiero dejar de mencionarlo porque están muy silenciadas y hacen sufrir mucho tanto el padre como el resto de la familia.

En conclusión, la idea más importante que quiero expresar es que no se debe quitar importancia a la etapa del puerperio, que quizás es de las más delicadas de la vida de una mujer por el cambio tan brutal que supone a nivel físico y psicológico; que debemos cuidar muchísimo a las nuevas madres, y los nuevos padres, para que transiten este tiempo de la forma más sencilla posible y puedan así cuidar bien de sus hijos.

Los padres también pueden necesitar apoyo emocional, un grupo de iguales u otros espacios donde poder hablar de sus emociones y la propia transición a la paternidad. No en vano, la paternidad también es una crisis vital, en el sentido de cambio, y todo necesita tiempo para poder recolocarse. Si necesitas hablar, puedes contar con MaternArt.

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