La banalización de las inducciones

La noticia surgía el domingo 10 de febrero de 2019: "Dos mil familias avanzaron el parto para cobrar el cheque bebé, un riesgo para las criaturas " es el titular.

En el texto de la noticia de la que se hace eco TV3 i el Canal 3.24 dice que un estudio de la UPF  concluye que los últimos días del 2010 se adelantaron 2.000 partos por razones no médicas con el objetivo cobrar el cheque bebé.  Las personas encargadas del estudio han observado que normalmente hay aproximadamente el mismo número de nacimientos en los meses de diciembre y enero, excepto el 2010, de manera que se concentraron un 56% los partos a finales de diciembre ante el 44% de enero. El estudio ha analizado si esta decisión conllevó alguna consecuencia para estos niños y concluye que estos niños pesaron menos al nacer y que también presentaron más problemas de salud en los primeros meses de vida.

Puedes leer más información sobre el estudio aquí.

Las investigadoras explican que "Estadísticamente este cambio en la fecha de partos de diciembre de 2010 es difícil de explicar y por eso lo atribuyen a finales de esta política. " Y es que 2500 € son muy golosos ...

Han constatado también que los niños del 2010 que nacieron antes de lo que les tocaba "pesaron entre 130 y 300 gramos menos e ingresaron un 20% más en el hospital”.

El artículo finaliza diciendo que "Los investigadores quieren seguir analizando datos para ver si el adelanto del parto también ha tenido consecuencias a escala cognitiva y académica.

Sería de esperar que quien ha forzado el parto para poder cobrar los 2500 € fueran familias sin muchos recursos. Las investigadoras destacan que "estos niños de finales de diciembre son desproporcionadamente de familias con un alto nivel educativo, padres y madres de nacionalidad española y concentrados en las provincias con más densidad de hospitales privados.» Por lo tanto, no valen clichés.

Las conclusiones que podemos extraer son:

  • se realizaron un montón de inducciones al parto para que muchos bebés nacieran durante los últimos días de 2010,  aunque les correspondía nacer los primeros días del 2011.
  • muchas de estas inducciones no responden a motivos médicos y han provocado un aumento de los riesgos en la salud de los bebés.
  • la práctica de la inducción no respondía tampoco a una necesidad económica real por parte de las familias de los bebés.
  • El porcentaje de inducciones en España sobrepasa las recomendaciones de la OMS que indica que no deberían superar el 10% en ninguna parte y que éstas sólo pueden realizarse por motivos médicos específicos.
  • El estudio apunta a que una mayoría se llevaron a cabo en hospitales privados, donde precisamente se observa una mayor tasa de cesáreas. Tienes más información en el Informe «Nacer en horario laboral» en el ’Informe «cesáreas 2017«, ambos de la asociación por un parto respetado Dona Llum.

Así pues, la conclusión es que la decisión de adelantar el parto por no perder los 2500 € ha comportado unas consecuencias a nivel de salud de los bebés.

Las redes sociales hervían con comentarios culpabilizadores hacia las familias: que si son unos irresponsables, que si como pueden hacer esto a sus hijos, que poco los deben querer para tomar estas decisiones ... Estas afirmaciones culpabilizan totalmente las familias, sin tener en cuenta que las tomas de decisiones se hacen con la información que en el momento se dispone. La responsabilidad de informarles era de los servicios sanitarios, ¿no son los primeros responsables? Si las familias hubieran conocido los riesgos seguramente muchas no habrían decidido poner en riesgo la salud de sus hijos, ¿no os parece? Tal como dice el artículo, muchos tienen estudios superiores.

Los servicios sanitarios, que han permitido esto, también han recibido críticas, pero menos. Alguna voz del ámbito sanitario se ha alzado en las redes diciendo que por aquellas fechas, muchas mujeres entraban pidiendo o exigiendo inducciones o cesáreas para no perder los 2500 € ...

Así pues ... ¿quién es verdaderamente responsable?

¿Hasta qué punto puede una mujer elegir cómo debe nacer su hijo sin que sea médicamente justificable?

¿Qué información real y veraz tenían las familias para tomar una decisión consciente y responsable?

Los partos inducidos se provocan con oxitocina sintética y otros fármacos, por lo tanto requieren un ingreso hospitalario para hacerlo. Si un médico no quiere, no hace la inducción. Y un médico debería negarse en redondo a provocar un parto o hacer una cesárea sin que haya un motivo médico de peso. El código deontológico médico indica claramente que:

Artículo 5. 3. La principal lealtad del médico es la que debe a su paciente y la salud de éste debe anteponerse a cualquier otra conveniencia.

Artículo 12. 3. Si el paciente exigiera del médico un procedimiento que éste, por razones científicas o éticas, juzgase inadecuado o inaceptable, el médico, tras informarle debidamente, quedará dispensado de actuar.


Por otra parte, no se puede realizar un mal uso de las técnicas e intervenciones disponibles ni tampoco un mal uso de las instalaciones de los hospitales, tal como indica la Ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias:

Artículo 5. b) Los profesionales tienen el deber de hacer un uso racional de los recursos diagnósticos y terapéuticos a su cargo, tomando en consideración, entre otros, los costes de sus decisiones, y evitando la sobreutilización, la infrautilización y la inadecuada utilización de los mismos.

Toda esta historia evidencia cómo de banalizadas tenemos intervenciones médicas como las inducciones o cesáreas, sin conocer realmente las implicaciones para el bebé y para la madre. Ambas tienen riesgos que no son nada despreciables y que hacen que sean intervenciones que deben justificarse médicamente.

¿Y por qué las hemos banalizado?

Quizás porque las tenemos demasiado normalizadas, ya que estamos muy acostumbradas a sentir que se lo han hecho a tal o cual ...

Quizás porque muchas famosas han presumido de hacerse inducciones o cesárea para cuadrar sus apretadas agendas como si nada ...

Quizás porque en la sanidad privada las han «vendido» como totalmente seguras, cuando no lo son tanto ...

Quizás porque en las preparaciones al parto convencionales no se suele hablar de estas intervenciones médicas ni de sus implicaciones aportando toda la información para que las mujeres tomen sus propias decisiones ...

Quizás porque ya les va bien que pasemos rápido por el paritorio, lo dejemos libre para la siguiente sin respetar el tiempo que necesitamos nosotras y nuestro bebé para hacer nuestro propio proceso ...

No quiero decir con todo esto que las inducciones o cesáreas sean indeseables por definición, sino que son intervenciones que sólo deben utilizarse cuando hace falta y no por capricho o para cuadrar la agenda de alguien, ya sea el médico, la madre o el padre.

Lo que sí tengo claro es que nada justifica esa cantidad de inducciones. Estoy totalmente convencida de que si los servicios sanitarios responsables hubieran explicado todos los pros y contras, muchas familias hubieran tomado una decisión diferente. Otros hubieran tomado la misma decisión pero habrían sido previamente informados y las decisiones habrían sido conscientes. Por lo tanto, mi conclusión es que familias y servicios sanitarios son co-responsables de las decisiones: los servicios santarios deben proporcionar toda la información necesaria para que las familias tomen sus decisiones, y las familias deben poder tener el tiempo necesario para contrastar la información y tomar sus propias decisiones. En este sentido, una preparación a la maternidad / paternidad consciente y un plan de parto bien trabajado son fundamentales.

Por último, quiero citar la reivindicación de El Parto Es Nuestro, a la que se suma Dona Llum y así deja constancia en el antes citado «Informe Nacer en horario laboral»:

«Somos las mujeres y nuestros bebés quienes asumimos los riesgos y las consecuencias de programar partos, así como del abuso de la oxitocina sintética y las cesáreas programadas, a menudo sin haber sido debidamente informadas ni haber dado el consentimiento a las intervenciones médicas mencionadas.

El precio que pagamos es alto. Los riesgos que una inducción médica implica para las madres son un mayor riesgo de hiperestimulación del útero, ruptura uterina, parto instrumental, cesárea y hemorragia posparto, además de una mayor probabilidad de dificultades con la lactancia materna, depresión y ansiedad posparto. Para los bebés, una inducción supone un mayor riesgo de sufrimiento fetal, hipoxia e ictericia neonatal. »

Informe Nacer en horario Laboral. Dona Llum, asociación para el parto respetado.

Puedes leer qué es una inducción al parto, cómo se realiza, cuándo están indicadas en:

https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/parto/inicio-espontaneo-o-induccion

Y los riesgos para madre y bebé en : https://www.elpartoesnuestro.es/blog/2012/09/22/induccion-al-parto


BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

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